
Ya lo había pensado antes de alguien,
que resultó ponerle mas de mil sonrisas a mis mañanas.
Es que es tan difícil de explicar
que lo sublime sería estúpido.
Y una alegoría, complicada.
Desconozco el nombre de aquel sentimiento,
debe ser porque a la gente no se le ocurre seguido
o lo ignora, o nadie se ha tomado un minuto para meditar.
Yo si.
Cuando esa sensación colma una historia,
la transparencia de las cosas suele volverse completa y colorida.
Sea cual fuere la relación.
Puntos fuertes.
Puntos débiles.
Débil a la dulzura.
Luchin
